El arqueólogo sirio Khaled Al-Asaad dedicó su vida a proteger la antigua ciudad de Palmira. Tras un mes de tortura, se negó a revelar a ISIS dónde estaban ocultos los artefactos invaluables. Fue decapitado en 2015. Es recordado como un héroe que murió protegiendo la historia compartida de la humanid

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El Curioso

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