Protesta en Madrid contra la crisis de la vivienda: inquilinos de todas las edades exigen un alto a los desahucios y la especulación

La manifestación del domingo en Madrid, la tercera consecutiva, clama bajo el lema “La vivienda nos cuesta la vida” por una bajada de alquileres y medidas contra la especulación. Participan colectivos de profesoras, universitarios y pensionistas.
Según Alicia del Río, portavoz del Inquilinato, la crisis “afecta a todos”. El investigador del CSIC, Javier Gil, define como “generación inquilina” a quienes desde 2008 comparten precariedad sin acceso a la hipoteca.
Paca, 77 años y al borde del desahucio
Feminista y pensionista, recibió una carta de desahucio de su vivienda de alquiler social en el distrito de Retiro, donde reside desde hace más de una década. El contrato está a nombre de su hijo, emigrado; ella intentó sin éxito la subrogación. Pese a sus problemas de movilidad, se niega a ir a una residencia: “De aquí solo me sacan con los pies por delante”. Denuncia que “somos muchas personas de setenta y tantos, como Mariano o Mari Carmen, con problemas serios de salud y nos están dejando en la calle”. Pide no enfrentarse a la crisis en solitario.
Patricia, 28 años: sin capacidad de ahorro ni de alquilar en solitario
Comparte piso en Moncloa con tres chicas y paga algo más de 500 euros, un 40 % de su sueldo. Ve imposible ahorrar para una entrada y no se plantea vivir sola: “Lo mismo me puedo alquilar una furgoneta, porque con estos precios, ni un zulo de 20 metros”. Tras una experiencia anterior con una subida abusiva, ha normalizado que “una habitación cueste lo mismo que una hipoteca o más”. Siente que su situación es “mucho peor” que la de sus padres a su edad.
María, 37 años: si no renuevan, se marcha de Madrid
En 2006 accedió a una vivienda de Obra Social La Caixa para familias vulnerables. El alquiler inicial rondaba los 460 euros y subía diez euros al año, hasta que en 2025 la entidad vendió los inmuebles a un fondo buitre. Desde entonces sufre presiones y el nuevo alquiler planteado es de 1.450 euros, inasumible. Con tres hijos y sin alternativa, aguarda la prórroga de dos años y teme tener que abandonar Madrid. “El problema no es mi caso: es algo que le está ocurriendo a muchísima gente tras la venta de viviendas sociales a fondos de inversión”, denuncia desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.
Fuente: publico.es · Visto en r/es