Soy insegura
Desde hace mucho tiempo siento un rechazo muy fuerte hacia mi apariencia física, tanto por mi cara como por mi cuerpo. Es algo en lo que pienso todos los días y que influye muchísimo en cómo me siento. Cuando me veo al espejo casi nunca logro sentirme satisfecha; en lugar de eso empiezo a analizar cada detalle y a encontrar defectos. Siento que mi cara es muy asimétrica, que un lado se ve diferente al otro, que mis facciones no son tan bonitas como las de otras personas y que nunca voy a verme como realmente quisiera. Incluso cuando por un momento pienso que me veo bien o me tomo una foto que me gusta, esa sensación dura muy poco porque enseguida vuelvo a encontrar algo que no me convence. Muchas veces llego a pensar que solo me estoy engañando o que estoy viendo una versión de mí que no es real.
Cuando alguien me dice que soy bonita, me cuesta muchísimo creerlo. Siempre termino pensando que me lo dicen por compromiso, por amabilidad o para hacerme sentir mejor, pero no porque realmente lo piensen. Me comparo constantemente con otras mujeres y casi siempre siento que ellas son más bonitas que yo, que tienen mejores facciones, mejor cuerpo o simplemente algo que yo nunca voy a tener. Esas comparaciones hacen que mi autoestima baje todavía más y que sienta que nunca soy suficiente.
Con mi cuerpo me pasa algo muy parecido. Me cuesta mucho aceptarlo porque siento que no tiene la forma que quisiera. Hay muchas partes que me generan inseguridad y constantemente imagino cómo sería si fuera diferente. Me gustaría tener una cintura más marcada, unas piernas y glúteos más grandes, una figura más proporcionada y sentirme realmente femenina y bonita cuando me visto. Aunque intento hacer ejercicio, pensar en cambios o imaginar cómo podría verme en el futuro, muchas veces siento que nunca voy a llegar al punto en el que realmente esté satisfecha conmigo misma.
Mi apariencia ocupa gran parte de mis pensamientos diarios. A veces puedo pasar mucho tiempo observándome en el espejo, revisando fotos o comparando cómo me veo desde diferentes ángulos. También me comparo con personas que veo en redes sociales o en la vida real y eso hace que me sienta inferior. Hay ocasiones en las que prefiero evitar fotos, salir o arreglarme porque siento que, sin importar lo que haga, nunca voy a verme lo suficientemente bien.
Todo esto termina afectando mi autoestima, mi estado de ánimo y hasta la forma en la que me relaciono con los demás. Muchas veces siento que mi valor como persona depende de cómo me veo físicamente. Si siento que me veo mal, automáticamente también siento que valgo menos, que nadie podría fijarse sinceramente en mí o que los demás me juzgan por mi apariencia. Es un pensamiento que me acompaña casi todos los días y que me provoca tristeza, frustración, inseguridad e incluso desesperación, porque por más que intento sentirme mejor conmigo misma, siempre vuelvo a encontrar motivos para no gustarme y siento que nunca voy a ser suficiente para mí.
Visto en r/esConversacion